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Anteriormente hemos hablado sobre los gastos hormiga y que puede ser muy complicado identificarlos. Por supuesto idealmente deben eliminarse lo antes posible. La tarea se hace mucho más difícil cuando están disfrazados de una necesidad como los alimentos.

Gastos hormiga en alimentos

La principal razón por la que nos mentimos a nosotros mismos para poder gastar es cuando justificamos que es una necesidad. Es imperativamente necesario tener que gastar dinero en alimentos ¿Pero cuándo se vuelven gastos hormiga? A continuación veremos los escenarios y cómo evitarlo.

1. Comida en la oficina

Todas las personas que tienen un trabajo en oficina indudablemente cuentan con un break para comer. A todos por supuesto nos gusta comer algo fresco, recién hecho o caliente. Al menos esa podría ser la justificación que nos ponemos a nosotros mismos para poder gastar dinero y salir a comer fuera.

Es tan sencillo recortar este gasto cómo organizar el menú de la semana. Tómese un día del fin de semana y elabore 3 guisados para los 5 días. Posteriormente puede mezclar pasta, ensalada o arroz. Existen mucho tutoriales en línea para hacerlo de forma rápida y creativa.

Lo mejor de esta idea es que estará completamente seguro de que cualquier cosa que vaya a comer es de su agrado. También puede asegurarse de que sea comida mucho más saludable. Únicamente deberá de invertir dinero en la materia prima.

Puede incluir también los snacks y asegurarse que lleva una dieta balanceada. La vida sedentaria, o en una oficina, suele cobrarse parte de su salud al no tener tanta actividad física.

2. Al salir de compras

Salir de compras en una lista y con hambre son los dos errores principales que pueden cometer. Al no llevar una lista puede terminar repitiendo ingredientes que ya tienen casa y malgastando el dinero. Cuando sale de compras con hambre termina adquiriendo cosas de más en su carrito. No está pensando claramente, solo desea satisfacer una necesidad inmediatamente.

3. Visitar restaurantes constantemente

Salir a comer a restaurantes es un lujo que se recomienda hacer esporádicamente, principalmente si tiene problemas económicos. Si aún así ha tomado la decisión de salir a comer con amigos asegúrese de conocer los precios con anticipación. No querrá pasar una situación de vergüenza en la que no le alcanza el dinero y deba utilizar su tarjeta de crédito. En ese caso estará adquiriendo una deuda o peor aún gastando dinero que tiene comprometido para una responsabilidad.

Tome en consideración que las bebidas en el restaurante siempre suelen tener un precio muy elevado. Mucho más de lo que cuestan normalmente. Puede optar por no pedir bebidas o solo pedir agua.

De vez en cuando a todos nos gusta salir a restaurantes, no se trata de que se limite este tipo de gustos, solo planéelos y organícese para poder costearlos.

Así como todos los gastos hormiga, en este caso la organización puede ayudarle a evitarlos por completo. Debe ser honesto consigo mismo y evitar autoengañarse, al final la única persona que sale perjudicada con todo y finanzas es usted mismo.